Misántropos

Azoe
Azoe



Kinji
Kinji



Archivo


Index

abril 2005
mayo 2005
junio 2005
julio 2005
agosto 2005
septiembre 2005
octubre 2005
noviembre 2005
diciembre 2005
enero 2006
febrero 2006
marzo 2006
abril 2006
octubre 2006
febrero 2007
marzo 2007
junio 2007
agosto 2007
septiembre 2007
diciembre 2007
febrero 2008
marzo 2008
abril 2008
mayo 2008
julio 2008
agosto 2008
octubre 2008
enero 2009
abril 2009
enero 2010
junio 2010
diciembre 2010
julio 2012
agosto 2012
diciembre 2012



Dedicatoria

A todas aquellas mujeres que al no quedarse con nosotros hicieron este sue?o posible.

A todos aquellos que con su ignorancia nos siguen haciendo superiores.

A nuestras madres.

Y a nadie más.



Enlaces


Weblog Commenting and Trackback by HaloScan.com
Conoce más de las bitácoras
 Bitacoras.com

Blogs México

Misantropía

Bienvenidos Todos

jueves, julio 28, 2005



Venías con falda.

Venías con falda, y más que nunca me incitabas, lo sabías a hacerte prontamente el amor, tu lengua en mi mejilla y oído me lo dijo, deseabas sucediera, porque después de todo y no ser ya nada, habías venido.

Cuando empezaste a juguetear muy a tu modo conmigo en la cocina, sentí como un calor me recorría por dentro, pero al tenerte sometida para que no me golpearas tan libremente como deseabas, y sentir entre tus piernas el calor que me transmitías al contacto del muslo, después de hincada ya no pude más resistir tu mirada y ardientemente te besé.

Te mordí el cuello y palpé tu busto, hermoso y delicioso como siempre, preso me esperaba, toqué tus piernas y levantando por tus muslos esa suave tela, llegué poco antes de la gloria, pero me contuve nuevamente, podían vernos, y me aparté de ti para no seguirme desbocando.

“Subamos al cuarto” te dije, y al no poner tu alguna objeción me sentí aliviado; la comida y el estudio quedaron a un lado arrumbados mientras cerraba la puerta y la ventana; todo pasó y nuevamente el deseo que sabes tan bien provocar en mí, pudo más que mis fuerzas.

Venías con falda y esa fue tu fortaleza pero también mi debilidad, me estorbó un poco al principio, más no como tu pantalón, no sé si dimos rienda suelta al fetichismo, pero con todo y eso en más de una ocasión lo hicimos.

Ahora que no estás, tal vez no sirva de nada pero te doy verdadera y sinceramente las gracias, por haber venido al día en que paramos el tiempo por un momento, el día en que venías con falda...


|

por: Lic. en G. Thot Kinji @ 11:57