A todas aquellas mujeres que al no quedarse con nosotros hicieron este sue?o posible.
A todos aquellos que con su ignorancia nos siguen haciendo superiores.
A nuestras madres.
Y a nadie más.
Misantropía
Bienvenidos Todos
Sabe como a...
Soy un cocinero de emociones, y todo mundo me da a probar sus sopas de letras, requieren que les diga a que me sabe la sopa o el guiso en cuestión. Yo simplemete me remito a saborear, y a decirles: "Me sabe como a...melancolía, como que tiene un aire de castigo y perdón, me sabe a confusión con notas de diálogo incomprendido..."No sé si les guste lo que escuchen pero sólo eso sé hacer yo, probar mujeres y escritos, nunca hombres, no estoy para nada en contra de los que degusten los platos de crán con salsa blanca, pero creo que soy alérgico.
Es un largo proceso de tratar de convencer que ningun plato esta completamente terminado si no hay una evaluación, también es arduo saber identificar que hormonas tiene un busto jugoso e ingrávido, lo que le da su delicioso sabor, me cuesta distinguir si no me ayudo con las manos.Evalúo a mi tiempo y modo, sabor a ceniza mezclada con sal, sensación y reminiscencia a sudores primaverales con aroma axilar, textura de vello púbico con olor a no me olvides.Después de un extenso día de trabajo los dedos me huelen a sexo inconcluso, la ropa manchada de maquillaje como aceite para guisar relaciones infructuosas se llena pronto de arrugas crocantes de arrumacos y restriegos corporales.
El sabor que más me agrada es el de esencia de amor maduro, con guarnición de caricias furtivas bajo la mesa, acompa?ado con salsa de frutas carnales manoseadas en su jugo, sabor sudor febríl.Me recuesto y estoy hastiado de platillos suculentos y por eso al cerrar los ojos me olvido de tanto aroma y tanto platillo en charola colocado, se me olvidan las barrocas decoraciones de palabras que tengo que colocar a cada intento, y saciado de todo eso intento dormir, so?ando sólo con un plato de carne sin cocinar, blanda y natural, extendida sobre el blanco mantel como esperando a que lo devore palmo a palmo, y te encuentro a tí, con un nuevo platillo al despertar.