A todas aquellas mujeres que al no quedarse con nosotros hicieron este sue?o posible.
A todos aquellos que con su ignorancia nos siguen haciendo superiores.
A nuestras madres.
Y a nadie más.
Misantropía
Bienvenidos Todos
La inocencia perdida, en la cuidad.
Como no sabía nada de la vida en la para ella nueva ciudad, quedó de inmediato cautivada por la sonrisa del hombre que la llamaba. La acarició con enga?os y desnudándola a cambio un collar le regaló, la dejó dormida, ilusionada y cautivada de nuevo amor.
Despertó semi-desnuda con las alas destrozadas y el satin desgarrado, despojada del honor lejos ya de los brazos del hombre sonriente que la abandonó, caminando por las calles, prostituta la llamaron pero nunca se acercaron a su destrozado trozo restante de corazón, cuando se cansó de caminar, no pudo más que llorar.