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Dedicatoria
A todas aquellas mujeres que al no quedarse con nosotros hicieron este sue?o posible.
A todos aquellos que con su ignorancia nos siguen haciendo superiores.
A nuestras madres.
Y a nadie más.
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miércoles, abril 20, 2005 |
Fátima tomó esta noche pastillas para dormir, no presenta dificultad para conciliar el sue?o, de insomnio no sufre, adicta no es, la mejor almohada, llamada también conciencia, libre de pecado alguno mantiene hoy, como ayer y el día antes del de ayer, pues una ni?a buena e inocente es, aún así ingirió las no recetadas, pues no quiere divagar ni fantasear, el deseo de Fátima esta noche es no so?ar.
Fátima sólo quiere recostarse y descansar, olvidarse de cuanto ha sucedido en el transcurso del día y de la tarde y noche, pues Fátima la ha pasado mal hoy, como ayer y el día antes del de ayer o, al menos es lo que ella quiere creer, pues las cosas en realidad tan duras como en su pensamiento no han sido, pero Fátima yace ahora sobre la cama que tantas veces ha sido su refugio, amigo, confidente y hombro para lágrimas derrochar, esperando que el efecto del medicamento ha tomado se manifieste en su cuerpo.
Fátima tiene un príncipe azul que la lleva día a día por lugares exóticos y lejanos hasta el país de nunca jamás, la encanta con los poemas que le inspira y a ella escribe, la hechiza como en un cuento de hadas y sorprende con magias que él se inventa. Los padres de Fátima son dos personas ejemplares tales que, siendo como son, cualquiera hubiera deseado tener. Fátima cuenta con una mejor amiga, conocida también como alma gemela pues con ella capaz sería de entablar la más interesante conversación con un simple gui?o de ojos. Su maestro, como el búho sabio es y revela para ella, amanecer con amanecer los más inimaginables secretos del universo.
Pero Fátima a pesar de todo se siente sola y solitaria anda por la vida, abnegada a la idea de que no hay alegría en el mundo capaz de quitarle ese vacío en el corazón que inexplicablemente desde hace algún tiempo guarda en él y todos ignoramos, pues Fátima no quiere ser querida, busca estar deprimida alejando a cuanto ser de ese estado quiera alejarla, resistiéndose a abrir los ojos y contemplar las maravillas que la vida ha de ofrecerle, rechazando tomar la mano enfrente de ella que tantos han tendido sin éxito alguno.
Fátima tomó esta noche pastillas para dormir y conforme el pasar de los segundos y minutos parece relajarse, en ese estado de reposo permanece infundiendo a todo el que verla pudiera tan sólo paz y tranquilidad pues calmada está, su cuerpo permanece estático y se ve tan linda, tan hermosa, tan tranquila y serena que provoca acariciarla, abrazarla, cobijarla, pero Fátima sola en su habitación está y nadie a su alrededor para contemplarla y velar su sue?o ahora eterno pues Fátima, ya no respira.
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por: Carlos Escalante III @ 22:16 |